viernes, 17 de mayo de 2019

Diagnóstico Electoral y Perspectivas 2019 (incluye votación requerida para obtener curules por Departamento y circunscripciones)

Recordando el fraude electoral de 1978


Recordando el fraude electoral de 1978

Paúl Antonio Coca Suárez Arana. Twitter: @paulcoca


I. ANTECEDENTES.

Hugo Banzer Suárez era Presidente de facto desde 1971; prohibió las actividades políticas y sindicales; afirmó que llamaría a elecciones para 1980 y que, previamente, convocaría a referéndum por propuestas que “institucionalizarían” al país, a decir: Reestructurar el Parlamento, reformas en los partidos políticos en cuanto a ideología y forma de pensar, entre otras que apuntaban a la realización de una Constituyente.

Hubo presión internacional para que las dictaduras occidentales llamen a elecciones libres, situación que generó respaldo nacional, incluyendo a sectores de las FF.AA., por lo que en noviembre de 1977 se anunció Elecciones Generales; sin embargo, esto era inaplicable ya que los líderes políticos, de todas las tendencias, estaban exiliados y prohibidos de retornar al país (349 de ellos registrados como “extremistas”).

En vísperas de la Navidad de ese año, en La Paz, mujeres del Comité de Amas de Casa de Siglo XX (Domitila Barrios de Chungara, Aurora Villarroel de Lora, Luzmila Pimentel, Angélica de Flores, Nelly de Paniagua) empezaron una huelga de hambre contra la dictadura, que tuvo gran repercusión. En enero de 1978 se decreta amnistía general e irrestricta, devolviéndose la vigencia a los partidos y a las organizaciones sindicales. Bolivia se encaminaba a su primer proceso electoral en doce años.

II.- CANDIDATURAS.-

Fueron nueve competidores: 1. Alianza Democrática de la Revolución Nacional (ADRN) conformada por Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y Partido Revolucionario Auténtico (PRA), con el binomio Víctor Paz Estenssoro y Walter Guevara Arze; 2. Unidad Democrática Popular (UDP), compuesta por Movimiento Nacionalista Revolucionario de Izquierda (MNRI), Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Partido Comunista de Bolivia (PCB), Movimiento de Izquierda Nacional (MIN), Partido Socialista de Bolivia y Movimiento Revolucionario Túpac Katari (MRTK), con la dupla Hernán Siles Zuazo-Edil Sandoval Morón; 3. Frente Revolucionario de Izquierda (FRI) constituida por Partido Comunista Marxista Leninista (PCML), Partido Revolucionario de la Izquierda Nacional Gueiler (PRIN-G), Partido Revolucionario de los Trabajadores de Bolivia (PRTB) y Vanguardia Comunista del Partido Obrero Revolucionario (VC-POR), con la fórmula Casiano Amurrio Rocha y Domitila Barrios de Chungara; 4. Movimiento Indio Túpac Katari (MITKA) con Luciano Tapia Quisbert e Isidro Copa Cayo; 5. Partido Demócrata Cristiano (PDC) con René Bernal Escalante y Remo Di Natale; 6. Partido Socialista (PS) de Marcelo Quiroga Santa Cruz-Carlos Gómez García; 7. Unión Nacionalista del Pueblo (UNP), con la dupla Juan Pereda Asbún y Alfredo Franco Guachalla; 8. MNR-Pueblo que también postuló a Pereda Asbún; 9. Partido Ruralista Oriental (PRO) que tuvo la misma fórmula que PDC.


La dictadura no tenía pensado dejar el poder, y compitió en las Elecciones que había convocado con Juan Pereda Asbún (bajo la sigla UNP), quien fue Comandante General de la Fuerza Aérea Boliviana, Ministro de Industria y luego Ministro del Interior del propio Banzer, por lo que éste tenía alguien de confianza para sucederlo, y puso a disposición todo el aparato de poder.

III.- DESARROLLO IRREGULAR DEL PROCESO ELECTORAL.-

El sistema de repartición de escaños por Departamento, donde el ganador se llevaba el 80% mientras que el segundo el restante 20%, molestó a los competidores, quienes pretendían distribución proporcional de curules según votos obtenidos; se aplicó la papeleta individual y no la multicolor-multisigno. Los partidos, poco o nada pudieron hacer cuando la CNE ni siquiera los escuchó.

Mientras el proselitismo proseguía, las irregularidades aumentaban ya que, de la noche a la mañana, se creaban asientos electorales con excedentes en el número de votantes: Entre el 15 al 20% de inscritos por encima de la población con capacidad de sufragar, una constante en todas las regiones.

Además de las denuncias que mostraban a miembros de las FF.AA. realizando campaña abierta en favor de UNP, está el hecho de que todos sus rivales sufrieron violencia: Las proclamaciones de Siles Zuazo y Paz Estenssoro en Sucre, Trinidad y Santa Cruz, fueron atacadas con gas lacrimógeno y armas de fuego; se suspendió un acto del FRI en Arbieto (Cochabamba) por los ataques de las fuerzas del orden; lo mismo ocurrió con PDC de René Bernal (ex Ministro de Defensa de Banzer) en Punata y Ucureña, donde sus adeptos sufrieron las consecuencias. MITKA denunció amenazas hacia los campesinos paceños que apoyaban a Luciano Tapia y que, en la provincia Los Andes, se detuvo a personas por negar su asistencia a un evento proselitista de UNP.

IV.- SE CONSUMA EL FRAUDE.-

El 09/07/1978 se realizaron las Elecciones en un ambiente anormal; pese a la masiva concurrencia de electores, era notorio que, en los recintos de votación, sobraban las papeletas color verde de UNP y faltaban la de sus rivales; en regiones opositoras al régimen, las mesas de sufragio se instalaron a kilómetros de distancia, evitando que se vote en contra de Pereda; en ciertos lugares, militares obligaban a votar por el candidato en cuestión, violando el secreto del voto y la libre elección; en otras zonas, el escrutinio se realizó a puertas cerradas, cambiándose los votos e introduciéndose, en las ánforas, mayor cantidad de papeletas para UNP que personas inscritas, mientras que los delegados de los partidos rivales eran amenazados y golpeados.

Con custodia militar salieron de los recintos y llegaron actas y ánforas a las Cortes Electorales para el cómputo final. El ganador ya estaba, sólo faltaba la votación: UNP tuvo 986.140 votos (50.90%), seguido por UDP (484.383 votos y 25.00%), ADRN (213.622 votos y 11.03%), PDC (167.131 votos y 8.63%) en las primeras ubicaciones.

Ningún fraude es perfecto, y el cómputo final así lo demostró: Resultaba insólito que existieron competidores que no obtuvieron ni un solo voto en varios Departamentos y esa posibilidad, en un proceso electoral normal, no existe: Marcelo Quiroga no consiguió ningún sufragio en Santa Cruz, Beni y Pando; MITKA en Beni y Pando; FRI en Pando; MNR-P en Beni; PRO en Cochabamba, Chuquisaca, Tarija y Beni.

Eran 1.921.556 inscritos para votar; sufragaron 1.971.968 personas (1.937.341 votos válidos; 53.330 votos blancos y nulos), lo que hace una diferencia de 50.412 sufragios emitidos por encima de la cantidad de inscritos. Ante el monumental fraude electoral, casi la totalidad de los partidos políticos pidieron a la CNE que anule las Elecciones.

En carta fechada el 18 de julio, el Presidente Banzer y el Alto Mando Militar se dirigen a los principales líderes opositores (Siles Zuazo de UDP, Paz Estenssoro de MNR-PRA y René Bernal de PDC) para rechazar las denuncias de irregularidades en las elecciones, aseverando que las mismas buscaban deslegitimizar el triunfo conseguido por UNP.

En una decisión sin precedentes, Mediante Resolución No. 072-78 de 19 de julio de 1978, la CNE, reunida en Sala Plena y por unanimidad de votos, resolvió declarar la nulidad total de las Elecciones Generales, y convocó a nuevos comicios electorales con nuevas reglas de juego que podrían interpretarse como imparciales.

Pese al descrédito nacional e internacional, la dictadura todavía tenía “un as bajo la manga” para conservar el poder, y dos días después de la anulación efectuada por la CNE, Pereda Asbún da un “golpe de Estado” (nótese el término entre comillas) contra Hugo Banzer, argumentando ser el ganador de las Elecciones y que había un plan subversivo de la “extrema izquierda”, asumiendo la Presidencia y decretando Estado de Sitio en todo el país; para ello, las FF.AA. se movilizaron en todas las capitales y centros mineros. Era el golpe de Estado número 187 de la historia nacional.
 

El 24 de noviembre de ese mismo año, un golpe de Estado -realizado por sus propios colegas militares- retira a Pereda del poder, asumiendo David Padilla Arancibia, quien convocó a Elecciones Generales para 1979.

No solamente los actores políticos y ciudadanos fueron determinantes, sino también las Fuerzas Armadas y la propia CNE.


Publicado en: EL DEBER; FIDES; Hoy Bolivia; El Diario.

martes, 23 de abril de 2019

POSTULACIONES PREVIAS DE LOS BINOMIOS 2019

POSTULACIONES DE LOS BINOMIOS 2019. ¿Cuántas veces se postularon?, ¿Con quiénes?, ¿Cómo les fue? Cuatro imágenes para saber la respuesta.

Hacer click sobre la imagen.





miércoles, 27 de marzo de 2019

¿Qué se juega el 20 de octubre?

¿Qué se juega el 20 de octubre?
El Tribunal Supremo Electoral estableció que las Elecciones Generales se realizarán el domingo 20 de octubre; al margen de las críticas que le han dado por su accionar, las organizaciones políticas en carrera esperaban con ansias esta fecha, que desembocará en un Calendario Electoral.

En estos comicios, se juega el futuro del país rumbo al Bicentenario Nacional 2025.

El peso del voto extranjero. No es secreto que una de las razones que motivaron al TSE a elegir dicha fecha, es la realización de comicios presidenciales en el extranjero (concretamente Argentina), que utilizarían mismos recintos electorales y que, prácticamente, hubiera afectado esa votación. En 2009, fueron 4.582.786 sufragios válidos y el voto extranjero (Argentina, Brasil, España y Estados Unidos) fue de 120.375, que representó el 2.63% de esa votación.

Para 2014, sufragaron compatriotas en 33 países y, de un total de 5.171.428 de votos válidos, 160.040 provinieron del extranjero, es decir, el 3.19% global. Es menester indicar que, en ambas, ese voto favoreció al MAS: 91.213 de 120.375 (2009) y 115.686 de 160.040 en 2014, especialmente en Argentina, Brasil, Chile y España.

Control de la Asamblea Legislativa Plurinacional. Además del binomio Presidente-Vicepresidente, se elegirán 36 senadores con sus respectivos suplentes (cuatro por departamento), 63 uninominales (igual número de suplentes), siete (titulares y suplentes) de las Circunscripciones Especiales Indígenas, 60 plurinominales (igual cantidad de alternos), es decir, 130 diputados, además de nueve parlamentarios supraestatales (titulares y alternos). Será una dura batalla la que tendremos por los curules del Legislativo, habida cuenta que, si el actual oficialismo perdiera los 2/3, se vería forzado a negociar con fuerzas opositoras. No hace falta mencionar que éste Órgano es el que decide muchas cosas, desde interpelaciones a Ministros, hasta designaciones de autoridades de otros Órganos, además de aprobación de leyes.

El poder. Por supuesto que el 20-O se juega el mismísimo poder, pero no solamente elegir autoridades, sino la continuidad del “proceso de cambio” iniciado en 2006, o un “cambio de proceso” al que la oposición apuesta. El período 2006-2008 fue el más duro que tuvo Evo Morales al frente del país, pero desde 2016 afronta serios contratiempos políticos con el resultado del referéndum (21F) y la consiguiente habilitación a través del Tribunal Constitucional Plurinacional que ha fortalecido a la oposición ciudadana. Sin embargo, la oposición política no logró unificar ideas o candidaturas.

Arrancar con ventaja las Elecciones


ARRANCAR CON VENTAJA LAS ELECCIONES - Paúl Antonio Coca

Pasaron las jornadas que rememoraron los tres años del Referéndum 21F, y los nueve binomios participantes (PAN-BOL, COMUNIDAD CIUDADANA, BOLIVIA DICE NO, MNR, MTS, PDC, FPV, UCS y MAS-IPSP) están con la mira puesta en conformar/fortalecer sus estructuras partidarias; los más avanzados están viendo nombres de posibles aspirantes al Órgano Legislativo, y otros están recorriendo diversos puntos del país. Entre tanto, se espera la fecha oficial de las Elecciones.

Como en todo evento electoral, existirán quienes arranquen con ventaja al tener buena organización interna, y también existirán los que improvisarán. Algunos pelearán por la mismísima Presidencia, otros por tener una fuerte bancada parlamentaria, y los restantes por superar la barrera del 3% de la votación para no desaparecer.

Sin embargo, y antes de que se conozca el Calendario Electoral, el Reglamento de Alianzas, de Candidaturas y otros, debe reconocerse que el oficialismo parte con ventaja en muchos aspectos, entre ellos por las disposiciones constitucionales.

Para empezar, el art. 238 (numeral 3) de la CPE establece que cualquier persona que se encuentre ocupando un cargo público (sea electivo, designado o de libre nombramiento), debe renunciar, como mínimo, tres meses antes del día de la elección, con excepción del Presidente y del Vicepresidente de la República, que se mantendrán en sus puestos durante el proselitismo. Esto significa que, a nivel de los binomios, los Senadores Oscar Ortiz y Edwin Rodríguez (BOLIVIA DICE NO) y el Gobernador Félix Patzi (MTS) tendrán que renunciar irrevocablemente a sus funciones, al igual que todo aquel que se encuentre en función pública y que aspire al Senado, a la Cámara Baja o a supraestatal.

El numeral 5 del mismo articulado constitucional también obliga a que los ministros de cualquier culto religioso renuncien, como mínimo, tres meses antes del día de la elección (es decir, sacerdotes, pastores, etc.), por lo que Unidad Cívica Solidaridad (con Humberto Peinado como vicepresidenciable), que tiene como basamento al sector evangélico-cristiano, tendrá que tomar en cuenta este aspecto.

Asimismo, la CPE, en su art. 166, par. I establece tres modalidades para elegir al Presidente y Vicepresidente: Que haya obtenido el 50% más uno de los votos válidos (como sucedió en 2009 y 2014), que triunfe en segunda vuelta (en la que participan los dos más votados de las Elecciones Generales), u obtener un mínimo del 40% de los votos válidos, con una diferencia de al menos 10% sobre el segundo.

MAS-IPSP posee un voto duro en relación a cualquier candidatura opositora y, en el peor de los casos, podría tener un mínimo del 40.00% (así es, los decimales cuentan) hasta el 49.99% y NO enfrentar la Segunda Vuelta Electoral siempre que el segundo esté, como mínimo, a 10% de distancia. Este articulado es parecido al modelo argentino (CPE de 1853, reformada en 1994, art. 98) que permitió a Cristina Fernández de Kirchner ganar la Presidencia (2007) en primera vuelta, con el 45.28% mientras que Elisa Carrió fue segunda con 23.05%, es decir, superó en demasía los diez puntos requeridos. Cristina Fernández venció a trece rivales; en nuestro país, Evo Morales enfrenta a ocho binomios.