miércoles 7 de marzo de 2012
viernes 18 de noviembre de 2011
Consulta y referendo por el TIPNIS
Consulta y referendo por el TIPNIS
Paúl Antonio Coca Suárez Arana
La propuesta del oficialismo es efectuar un referendo a los habitantes de Cochabamba y Beni, puesto que dicha carretera, según el argumento gubernamental, no sólo concierne a los municipios de San Ignacio de Moxos o Villa Tunari, sino que la integración es departamental; otros proponen un referendo nacional para que todos los bolivianos decidamos el destino de dicha carretera.
De igual manera, algunas autoridades del oficialismo manejan, aparte de la propuesta del referendo bi-departamental, efectuar consulta a colonizadores, cocaleros, indígenas del lugar, autoridades locales y otras, pero otras autoridades del mismo partido de Gobierno afirman que es improcedente realizar la consulta ya que no existe criterio alguno para hacerlo.
Es necesario tomar en cuenta que en el ahora Estado “Plurinacional”, las reglas cambiaron respecto de otras épocas, por lo que se tiene una normativa más favorable para los pueblos indígenas, por lo que tenemos que ampararnos en la norma jurídica vigente.
Tenemos la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que en Bolivia se ratificó mediante Ley 3.760 del 7 de noviembre de 2007 (Gobierno de Evo Morales) que señala en su Art. 30, num. 1 que debe efectuarse consultas en el caso que se utilice el territorio con fines militares; sin embargo, el Art. 32, numeral 2 del mismo cuerpo legal establece:
“2. Los Estados celebrarán CONSULTAS y cooperarán de buena fe con los pueblos indígenas interesados por conducto de sus propias INSTITUCIONES REPRESENTATIVAS a fin de obtener su CONSENTIMIENTO libre e informado antes de aprobar cualquier proyecto que AFECTE a sus tierras o territorios y otros recursos, particularmente en relación con el desarrollo, la utilización o la explotación de recursos minerales, hídricos o de otro tipo”.
Además de lo anterior, la actual CPE dice en su Art. 30, pár. II, que en el marco de la unidad del Estado y de acuerdo con la Constitución, las naciones y pueblos indígena originario campesinos gozan de los siguientes derechos: “15. A ser consultados mediante procedimientos apropiados, y en particular a través de sus instituciones, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles”.
Dicho de otro modo, la consulta debe ser obligatoria en cuando se efectúe cualquier proyecto u obra susceptible de afectar un territorio en donde viven indígenas y más aún si éste posee la categoría de Parque Nacional; debe haber consulta de buena fe hacia los indígenas, sin decir verdades a medias y sin poseer intenciones ocultas; la consulta debe efectuarse por conducto de sus propias instituciones representativas y no mediante otro mecanismo que esté destinado a violar dicho precepto, por lo que toda propuesta de referendo es entrar en criterios políticos con tal de violar preceptos jurídicos, puesto que dicha Declaración de las Naciones Unidas forma parte del llamado “Bloque de Constitucionalidad” según el Art. 410 de nuestra CPE.
Publicado en: El Diario; La Estrella del Oriente; Jornada; El Diario.
sábado 8 de octubre de 2011
¡Indignación! sobre la brutal represión a los indígenas del TIPNIS
¡INDIGNACIÓN!
Paúl Antonio Coca Suárez Arana. Abogado y docente universitario. abog.paulcoca@gmail.com
Publicado en: La Patria; El Diario; Ayra.
martes 13 de septiembre de 2011
¿Y SI QUEREMOS ANULAR NUESTRO VOTO?
¿Y SI QUEREMOS ANULAR NUESTRO VOTO?
Paúl Antonio Coca Suárez Arana, abogado y docente universitario
Al presente, esas promesas solamente han sido tales, y los bolivianos encararemos un proceso electoral inédito (Elecciones del Órgano Judicial del 16 de octubre), que pudo haber sido un referente de construcción de institucionalidad, de compromiso con la justicia, que podría haber devuelto, con el tiempo, la confianza ciudadana a nuestra cuestionable administración de justicia.
Los bolivianos siempre quisimos una administración de justicia que responda a los intereses del pueblo, en honor a la verdad, en donde la honestidad sea la que predomine en las autoridades, para así eliminar el estigma de que quien posea más dinero sea quien gane un juicio, en donde el ciudadano pueda dormir tranquilo sabiendo que la justicia iba a responder de acuerdo a los hechos ciertos. Teníamos esa posibilidad eligiendo con el voto a las máximas autoridades del Órgano Judicial, es decir, elegir a nuestros iguales para que nos representen y administren justicia, pero ello fue una ilusión ya que primó el cuoteo político a la hora de la designación de los candidatos, en donde un solo partido utilizó a la “dedocracia” para “escoger” a los candidatos y decirle al pueblo “ellos son los candidatos, voten por cualquiera de ellos ya que el resultado será el mismo”.
Estás elecciones serán las más inéditas de la historia boliviana, puesto que un grueso sector de la población ni siquiera conoce a los candidatos, quienes, por cierto, están impedidos de efectuar campaña alguna bajo pena de inhabilitación; es decir, iremos a las urnas a ciegas a elegir al azar o por la cara del candidato o candidata.
Por otra parte, sectores de oposición iniciaron una campaña por el voto nulo, que ha sido penalizada por el oficialismo en consonancia con el Órgano Electoral Plurinacional, en donde la gente, en vez de callarse por miedo, intensifica por todos los medios disponibles una campaña para que los ciudadanos anulen el voto. Es cierto que el voto nulo y blanco no ingresan en los cómputos válidos, pero es una protesta social que posee todo ciudadano que no está de acuerdo con actos del gobierno de turno, en donde sirve para deslegitimizar un proceso electoral, en donde lo legal será que los candidatos que tengan más votos son los elegidos, pero a mayor cantidad de votos nulos, menos legitimidad gozarán dichas autoridades.
Penalizar el voto nulo no es más que una solución dictatorial sin pies ni cabeza, puesto que el voto nulo no solo es un derecho democrático, sino que está garantizado por la Constitución, la Ley del Órgano Electoral y con el artículo 161 de la Ley de Régimen Electoral estipula la existencia, y por ende la validez, del voto nulo.
¿Y si queremos anular nuestro voto?, ¿Acaso deben haber sanciones a este derecho?, ¿Acaso no podemos pensar diferente en un Estado en donde existe democracia y tolerancia?
Recordemos que en 2008, el actual gobierno pretendió deslegitimizar los referendos por los Estatutos Autonómicos en Pando, Beni, Santa Cruz y Tarija, argumentando que el voto nulo, más el blanco y el ausentismo son sinónimos de que la gente rechazó tales Estatutos; entonces, con toda lógica y amparados en esta fórmula que el MAS utiliza, tendremos que sumar el ausentismo, el voto blanco y los nulos para demostrar, con números en mano, que este proceso será un fracaso.
Publicado en: La Patria; El Diario; El Deber;
lunes 25 de abril de 2011
¿El fin del proceso de cambio?
Por: Paúl Antonio Coca Suárez Arana. Abogado y docente universitario.
El 22/01/06 los bolivianos mostramos entusiasmo por la llegada al poder de un nuevo sistema económico, político y social, el cual se llamó “proceso de cambio”, que buscaba cambiar las estructuras del Estado para conseguir el ansiado progreso nacional y generar reencuentro entre bolivianos, en donde se desterraría prácticas “tradicionales” como corrupción, discriminación, entre otras. Al presente, ello no es así, y más bien el “proceso de cambio” por el cual luchamos en urnas y calles, pareciera llegar a su fin. ¿Por qué?
Se prometió proteger y defender la producción nuestra, pero, lejos de eso, prohibimos la exportación de productos nacionales; se incrementó la importación de productos como el azúcar, apoyando a la producción y empleo en otros países, además que EMAPA se dedicó a competir deslealmente con los propios gremialistas al comercializar tales productos foráneos, obligándonos a efectuar largas y tediosas “colas” para adquirirlos.
Con la nacionalización ganaríamos todos, pero no se trata solamente de repartir bonos, sino de fomentar cultura emprendedora en la ciudadanía y que no se cargue a espaldas del pueblo el precio de medidas desacertadas como el “gasolinazo”; las movilizaciones que estamos padeciendo, el descontento popular, el crecimiento incontrolable de los precios de la canasta familiar, además del aumento irrisorio de los salarios, demuestran que no “vivimos bien”.
Se pensó que se acabaría la corrupción, pero los casos de funcionarios deshonestos, de todos los niveles, son cada vez más públicos, y lejos de efectuar castigo con la Ley, se busca excusas para no sancionar y más bien se culpa a la oposición minoritaria. Justifican la corrupción argumentando que es “herencia de anteriores gobiernos”, pero cómo ella no va a ser heredada si militantes, dirigentes, asesores y ex autoridades de pasadas gestiones neoliberales ahora están en el Gobierno.
Se recortaría los gastos públicos para efectuar más obras, pero las deudas interna y externa están creciendo; la primera porque se crea cargos públicos sin el mínimo estudio técnico de factibilidad, y lo segundo porque adquirimos aviones que más están en talleres de reparación que volando, y porque se tiene satélite que estamos pagando sin que funcione, pero no existe dinero para incrementar los salarios en un monto acorde a la realidad. Además, a nivel externo los actuales conductores del “proceso de cambio” apoyan a dictadores enquistados en el poder como Muamar Gadafi, e internamente convocan a sus adeptos a enfrentarse a las marchas obreras que reclaman legítimamente mejores condiciones de vida.
Estos son pocos ejemplos de lo que actualmente tenemos como “proceso de cambio”, pero ello no es el proceso de cambio, ya que el mismo era reestructurar el Estado desde sus cimientos para el bienestar colectivo; era que las promesas de campaña se hagan efectivas; sería el sancionar con fuerza a los propios funcionarios corruptos para dar ejemplo a la ciudadanía; apoyar al pueblo en sus demandas y, por sobre todo, gobernar para todos.
El proceso de cambio, al presente, está mal encaminado y es necesaria su reconducción ya que, de lo contrario, en el 2014 el mismo puede llegar a su fin y se retornaría al pasado tradicional. No podemos esperar más para reconducirlo. Si desde el inicio se le dio mala dirección, no esperemos que los actuales conductores lo redirijan. A fin de cuentas, “lo que mal empieza, mal acaba”.
Publicado en: Jornada; El Diario; Aula Libre; La Patria; El Potosí; Ayra.
En la foto, el Presidente Evo Morales que tanto critica y persigue a los anteriores Presidentes "neoliberales", se reúne con ellos para que lo asesoren en diversos temas como el marítimo. A fin de cuentas, todos los de la foto son y han sido autoridades neoliberales. Solo faltan en la fotografía Gonzalo Sánchez de Lozada y Luis García Meza para completar el círculo de ex Presidentes neoliberales.
lunes 28 de febrero de 2011
¿ES BOLIVIA LA “SUIZA DE AMÉRICA”?
Hemos escuchado al Presidente Juan Evo Morales Ayma decir que nuestro país se va a convertir en la “Suiza de América”, aspecto que, en su momento, alentó a bastantes, pero el hecho de pensar que, en este preciso instante, debemos compararnos con los suizos y pretender tener su realidad económica, política y social, es un absurdo, pese a que existen muchos que creen que ya somos Suiza.
Suiza, considerada como uno de los países más ricos del planeta, si bien es pequeña geográfica y territorialmente hablando (41.290 Km2.), tiene índices de desempleo cercanos al cero por ciento; en 2009, su Producto Interno Bruto (PIB) per cápita fue de $us. 53.352 por habitante, cifra que actualmente subió a Sus. 67.384 por habitante y su Índice de Desarrollo Humano (IDH) es Muy Alto y se encuentra en el lugar número 13º del mundo. Si hablamos del PIB del Estado como la suma de todos los bienes y servicios finales producidos por un país en un año, Suiza ocupó en 2008 el puesto número 7º (de 200 Estados) con $us. 12.753 millones.
A nivel de empleo, un dato interesante de este país es que la duración de la semana laboral es una de las más largas en el mundo ya que trabajan 42 horas semanales y un trabajador suizo gana 50 francos suizos (CHF) la hora, lo cual significa cerca de cinco euros, y aunque este salario no puede ser catalogado como alto, se compensa ya que la tasa de desempleo en este país es casi nula. Además de lo anterior, Zúrich y Ginebra figuran en el segundo y tercer lugar, respectivamente, de las ciudades con mejor calidad de vida en el mundo.
El padrón tributario suizo es considerado como uno de los más “explosivos”, ya que mensualmente crece la cantidad de contribuyentes, en un país cuya población casi tiene la misma cifra que la nuestra.
Vayamos a los datos nuestros para ver qué tan exacta es la comparación que hace el Presidente Morales. El salario mínimo actual en Bolivia (Bs. 679,50) no llega siquiera a los $us. 100. En 2009, el PIB de Bolivia per cápita fue de apenas $us. 1.125 por persona cifra que, según los economistas bolivianos, tiende a bajar por la crisis actual pero no podemos confiar en los actuales datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) ya que son ajenos a la realidad; si comparamos cifras, los suizos, en el tema del PIB per cápita, nos superan 67 veces y si hablamos de las tasas de desempleo, hace falta mirar en nuestras calles y tocarnos los bolsillos para darnos cuenta de la realidad en la que estamos viviendo. Nuestro Índice de Desarrollo Humano no tiene punto de comparación con el suizo.
En Suiza, existe seguridad jurídica para todo inversionista nacional o extranjero, en donde el Estado establece desde un principio las reglas de juego y no las cambia cada vez que quieren, aspecto que permite que dicho Estado pueda captar millonarias inversiones anuales, mientras que las autoridades de nuestro Gobierno boliviano no dejan exportar a los empresarios bolivianos, y se les acusa constantemente del desabastecimiento de productos que actualmente existe, cuando sabemos que las acciones gubernamentales son las erróneas.
A nivel de pobladores, es cierto que tanto en Suiza como en Bolivia, sus habitantes son de orígenes culturales diversos ya que en Suiza se tienen alemanes, italianos y franceses, mientras que en Bolivia hablamos de 36 naciones; a nivel constitucional, los suizos se reconocen como tales respetando la diversidad existente, en donde todos son suizos sin distinción alguna cuando se sabe que Suiza es uno de los Estados con mayor diversidad cultural de Europa, mientras que la CPE de Bolivia nos reconoce como plurinacionales cuando se debería reconocer claramente que todos y todas somos bolivianos y bolivianas, no importando nuestro origen cultural, condición social, color de piel, lugar de nacimiento u otra diferencia que no interesa a la hora de luchar por nuestro país.
Publicado en: El Diario; El Potosí; Jornada; Aula Libre; Los Tiempos; Ayra.
Análisis sobre el "gasolinazo" en Bolivia
Apenas se supo su contenido los precios se elevaron. No solamente en aquellos sectores que están vinculados directamente al objeto del Decreto Supremo Nº 748, como ser la gasolina y eldiesel, sino también a todos los demás productos y servicios.
Es así que la Edición Número 53 del Periódico "Pukara", correspondiente al Mes de Enero y Febrero del año 2011, dedicó íntegramente en sus páginas un análisis sobre este D.S. 748 y sus efectos, en el cual también el abogado Paúl Antonio Coca Suárez Arana hace un análisis sobre dicha medida que afectó y sigue afectando a la economía nacional, principalmente de los más pobres de Bolivia.
Damos a conocer en su totalidad dicha Edición del Periódico Pukara para que usted pueda bajarlo (se encuentra en formato PDF), leerlo y seguir en el análisis y la crítica constructiva.



